
Al nacer eras un folio en blanco. Un papel inmaculado en el que todos querian escribir y dejar recuerdos, recuerdos que a lo largo de tu vida evocarás y te traerán alegrías.
Todos querian estar ahí. Espectadores de primera fila que no quieren perder esa primera vez en cada vivencia de tu corta exitencia. Eras un bebé adorable.
Cumpliste años y eras un adolescente rebelde que quería escribir su propia historia.
Ahí empezaste a ser el autor, sin dejar que nadie metiese ni una sola letra. Sumando páginas llegaste a ser algo parecido a un comic. Aventuras, amores imposibles....
Seguias sumando y lo que en un principio era un folio ahora es el tan socorrido libro de bolsillo, con un respetable número de páginas llenas de historias más o menos interesantes, historias llenas de luchas por hacerte un hueco en la sociedad. Eres joven, te sientes un triunfador, poco a poco vas consiguiendo tus metas. Añadiendo más páginas al libro. Es la etapa en la que disfrutas del respeto que ganaste con tus esfuerzos. Los demás te escuchan y respetan.
La vida va pasando y con ella sumas páginas y más páginas. Casi sin darte cuenta el libro de tu vida es un best seller. Un libro importante en el que hay ternura, la que sentiste cuando fuiste padre. De lucha y sacrificios, penas y alegrías, de duelos por los seres que fuiste perdiendo a lo largo de tu vida. De satisfacciones y decepciones. Todas esas experiencias que llenan la vida y que son las que nos humanizan. Nos hacen sabios.
Es el momento del descanso merecido, de compartir todo eso con los demás. Hijos, nietos, amigos... y todo aquel que desee escuchar tu historia. Habrá veces que te digan: Abuelo... que eso ya me lo contaste... pero da igual en el fondo les encanta, sólo es por picar.
Siempre, siempre les quedará un sentimiento de ternura y alegría, aprenderán contigo a ser mejores. Puedes estar seguro.
Así que cuenta, cuéntame.
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*Dedicado a todos los veterano/as de la vida. Especialmente a los mios y a Marta, la abueli ciber.
La vida es eso: sumar capitulos a un libro que nosotros mismos escribimos.
ResponderEliminarEstá bien homenajear a los que han conseguido convertir su vida en un gran tomo, repleto de sabiduría y experiencia vital. A veces, son injustamente dejados a un lado, como un libro abandonado en una estantería,. porque nadie lo quiere leer.
Un abrazo.
Hay preciosa!!!!!!! me has hecho llorar, gracias mil por tenerme presene.
ResponderEliminarFijate que este 19 de junio(Natalicio de Artigas) es el Dia de los Abuelos en Uruguay y mañana miercoles tendre en la escuela de una de mis nietitas un reencuentro donde los abuelos en la biblioteca les leemos cuentos!!!!
Recibe mi mas cálido afecto.
Hola Abueli.
ResponderEliminarNo era mi intención hacerte llorar, si no todo lo contrario...
Aqui el día de los chic@s de oro es el 15 de Junio.
Espero que lo pases muy bien en ese encuentro escolar.
Un abrazo.
Mi querida Ceferina: Entrar en tu blog me ha puesto sensible y emocionada. Primero por la forma en que has ido describiendo la vida de las personas de una forma muy bella y segundo por encontrarme de "sopetón" con la imagen de mi libro dándolo a conocer. Es un detalle que habla de un corazón desprendido y lleno de generosidad, no sabes como me ha emocionado.Te lo agradezco con toda mi alma.
ResponderEliminarPoco a poco voy volviendo a los blogs. Sólo me queda l exmen oral pero a ese no le tengo miedo.
Mil besos y mil rosas.
Malena muchas gracias por las palabras tan cariñosas que me dejas. Poco a poco aprendo de personas como tu.
ResponderEliminar¡ el libro está ahí desde el principio ! Como no lo has visto?
Un abrazo muy fuerte amiga.
Muy bonito el texto, escribes muy bien, un placer leerte.
ResponderEliminarque tengas una feiz semana.
Que suerte y que alegria tener a alguien al que decirle, abuela que eso me lo as contaoo ya ¡¡ ¡¡ me a encatadoo ¡¡ (ay que pensar un par de veces entrar en el zorro cano...
ResponderEliminarsiempre se te puede escapar una lagrimilla)
Gracias tia Cefe
Hola Ricardo.
ResponderEliminarGracias por tu visita y por tus agradables palabras, que viniendo de ti son doblemente halagadoras.
Siempre serás bienvenido a este humilde blog.
Un abrazo.
¡¡ Pepillo tu por aquí !!
ResponderEliminarPues ya sabes, aprovecha ahora que la tienes... y llena tu saco de los recuerdos de cosas bonitas.
Ya sabes que te adora.
Un monton de besos. ¡¡Guapo!!
Hola Ceferina.
ResponderEliminarQue bonita entrada, hay algo en ella que te sacude, que da vértigo. Al plantear la vida de esta forma, la puedes visionar de un solo golpe, el niño, el adulto y el anciano, dándose las manos formando un círculo. Marea pensar en que queda del niño que fuí en mí y que dejaré yo en el anciano que seré.De todas formas esta no es la cuestión que planteas y me sumo al homenaje de nuestros mayores. Son héroes.
Un abrazo
Un saludo desde "Tomara que tu viera..." volveré.
ResponderEliminarGracias por tu visiata y sentires vertidos.
ResponderEliminarCariños
Gracias por tu visita y sentires vertidos.
ResponderEliminarCariños
Gracias por tu visita, bueno te dire que somos de la época que comenzamos a liberarnos de muchos tabues y bueno somos abuelas "liberadas"
ResponderEliminarPero en serio fuimos de una època que se enfrento con aquello de tal vez era pensable darle una pastillita a la hija en el desayuno, bromeabamos con las amigas, claro yo livianita.... tenia hijos varones.
Cariños y los mejores deseos en los dias a venir.
Visitandote y agrdeciendo el cariño que compartes.
ResponderEliminarUn abrazo afectuoso
Hace mucho que no escribes, Ceferina. ¿Estás bien?
ResponderEliminarMil besos y mil rosas.
que manera de escribir tan buena¡¡¡¡ es una historia de esas que te hacen reflecccionar
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